Básicamente, la Web 2.0 es la segunda generación de servicios y comunidades basadas en Web que facilita la colaboración entre usuarios (Deans; 2009). Con el surgimiento de la Web 2.0 la red ya no es únicamente un espacio al que los alumnos se dirigen para buscar y descargar contenidos.

En este sentido, Dans (2009) afirma que la Web 2.0 es una tendencia con un funcionamiento cada vez más participativo y bidireccional, en la que los alumnos no se limitan a leer o visualizar contenidos, sino que incrementan su nivel de implicación produciendo sus propios contenidos y publicándolos mediante sencillas aplicaciones.
Por tanto, cada vez son más las instituciones, investigadores, profesores y estudiantes que comienzan a relacionarse y compartir conocimiento a través de las tecnologías propias de la Web 2.0. La sobresaliente capacidad de participación y colaboración que permite la Web 2.0 representa una gran oportunidad para incorporar esta herramienta tecnológica a los procesos educativos, involucrando a todos los protagonistas, sean educadores o estudiantes.
Con las tecnologías Web 2.0, el estudiante no sólo genera la oportunidad de una mayor colaboración e interacción con otros usuarios, sino que al existir una retroalimentación constante, el estudiante es capaz de construir su propio conocimiento y ser el responsable de manejar su propio aprendizaje. Cuando el aprendizaje se lleva a cabo en un contexto de colaboración, se incrementa la posibilidad del alumno para resolver problemas reales, de este modo al trabajar en entornos Web 2.0, los profesores y estudiantes ya no son meros espectadores o consumidores pasivos de la información que proporciona el internet, sino que pueden convertirse en protagonistas de la red, en sujetos activos con capacidad para crear conocimiento, publicarlo y compartirlo.
Actualmente, en una sociedad del conocimiento en la que se precisa un aprendizaje permanente para sobresalir en un ambiente global, se requiere el desarrollo de ciertas competencias en el alumno. La Web 2.0 genera un impacto potencial en la comunidad educativa, al aportar un entorno más colaborativo, integrado por estudiantes que analizan, sintetizan y evalúan el conocimiento adquirido. Con un entorno más abierto como el de Web 2.0, los alumnos tienen la oportunidad de interactuar con otras personas interesadas en las mismas materias o temas, aportando ideas propias y participando activamente en la sociedad global.
La Web 2.0 posibilita el enriquecimiento de las experiencias de aprendizaje, tanto para los docentes como para los estudiantes, abriendo una amplia gama de alternativas contemporáneas que favorecen los aprendizajes desde una perspectiva constructivista y cognitiva (Padilla; 2008).
La Web 2.0 provee una nueva ventana de oportunidades para el desarrollo de competencias indispensables en la sociedad del conocimiento: creatividad, capacidad analítica, conceptual, de resolución de problemas, de habilidades de comunicación y de trabajo en equipo.


